Cuando una persona decide
divorciarse de su cónyuge se puede encontrar con dos casos. El primero que el
cónyuge este de acuerdo en el divorcio, por lo que sería un divorcio amistoso.
El segundo caso que su cónyuge no se quiera divorciar, y esto sería un divorcio
judicial o contencioso. Ese será el tema de hoy.
DIVORCIO AMISTOSO:
Esta
modalidad se da cuando las dos partes solicitan conjuntamente el divorcio o
bien cuando uno lo solicita con el consentimiento del otro.
El código civil dicta que para poder solicitar el divorcio
consensuado tiene que haber transcurrido al menos un año de matrimonio. Existir
un acuerdo de separación creado por ambos
cónyuges y tendrán que presentar una propuesta de convenio
firmada por ambos para así probar su conformidad.
Este
proceso puede durar entre 1 y 3 meses. Además con la entrada en vigor de las
tasas judiciales este proceso sigue siendo gratuito.
DIVORCIO
JUDICIAL O CONTENCIOSO:
Este se da cuando no existe un
acuerdo entre las partes en cuanto al divorcio. Es por ello que se lleva
directamente a juicio sin que uno de los dos esté de acuerdo. En este caso es
el juez quien dictaminara el convenio. Cuando se da un divorcio judicial el
proceso es bastante más largo y costoso. Se comienza con el juicio verbal al
que cada parte debe de aportar su abogado y su procurador y se finalizara con
la sentencia firme, a la que normalmente se recurre puesto que son pocas las
personas que se conforman con lo que el juez les otorga, ya que
no están de acuerdo con el divorcio Este proceso puede tener una
duración de entre 5 y 9 meses. Con la entrada de las nuevas tasas judiciales el
pago al juzgado por este proceso será de 170 euros.
Todo esto tiene una gran
variable, la de los hijos. Ese será el tema de la próxima entrada en el
blog.
No hay comentarios:
Publicar un comentario